Guía inmobiliaria

Comprar casa en México siendo extranjero: guía completa

Cómo compra un extranjero en México: zona restringida, fideicomiso bancario, requisitos migratorios y fiscales, proceso ante notario, costos, financiamiento y mejores prácticas.

Actualizada: 29 de mayo de 2026Tiempo de lectura: 20 min

Un extranjero puede ser dueño de una propiedad en México. La idea de que "los extranjeros no pueden comprar" es un mito que confunde dos cosas distintas: la prohibición constitucional de poseer tierra directamente dentro de la zona restringida, y la realidad de que cualquier extranjero puede adquirir y disfrutar plenamente una vivienda usando los mecanismos legales correctos. Millones de metros cuadrados en la Riviera Maya, Los Cabos, Puerto Vallarta y San Miguel de Allende están en manos de extranjeros que compraron de forma totalmente legal y segura.

Esta guía explica el marco completo: qué es la zona restringida, cómo funciona el fideicomiso bancario, cuándo conviene una sociedad mexicana, qué documentos y permisos necesitas, cómo es el proceso ante notario público, cuánto cuesta de verdad (impuestos y honorarios incluidos), qué opciones de financiamiento existen y las mejores prácticas para evitar los errores más caros. No sustituye asesoría legal y fiscal personalizada, pero te permitirá negociar y avanzar con criterio propio.

Marco legal: la zona restringida

El Artículo 27 de la Constitución mexicana reserva al Estado el dominio directo sobre la franja fronteriza y costera. En concreto, ningún extranjero puede adquirir el dominio directo (propiedad a su nombre) sobre tierras y aguas dentro de la zona restringida, definida como una franja de 100 kilómetros a lo largo de las fronteras y de 50 kilómetros a lo largo de las costas. Como buena parte del inventario turístico está justo en esa franja costera, este es el punto que más confunde a los compradores.

Fuera de la zona restringida —por ejemplo, en Ciudad de México, Guadalajara, Querétaro, San Miguel de Allende o Mérida— un extranjero puede comprar directamente a su nombre, firmando ante notario la llamada cláusula Calvo, por la que conviene en considerarse como nacional respecto del inmueble y en no invocar la protección de su gobierno. Para esa compra directa se tramita un permiso ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Dentro de la zona restringida, un extranjero no puede tener el título a su nombre directamente, pero sí puede adquirir y disfrutar la propiedad residencial a través de dos vías legales: el fideicomiso bancario (la opción estándar para vivienda) o una sociedad mexicana (más común para fines comerciales o de inversión con varias propiedades).

  • Zona restringida: 100 km de fronteras y 50 km de costas
  • Fuera de la zona: compra directa con permiso SRE y cláusula Calvo
  • Dentro de la zona, vivienda: fideicomiso bancario
  • Dentro de la zona, fines comerciales: sociedad mexicana
  • El permiso ante la SRE es un trámite habitual, no un obstáculo

Verifica primero si la propiedad está dentro o fuera de la zona restringida. Es lo que define toda tu estructura de compra, costos y tiempos.

Fideicomiso bancario o sociedad mexicana

El fideicomiso (bank trust) es el mecanismo más usado y seguro para que un extranjero adquiera vivienda en la zona restringida. Funciona así: un banco mexicano autorizado actúa como fiduciario y figura como titular legal del inmueble, mientras que tú, el extranjero, eres el fideicomisario (beneficiario) con todos los derechos de uso, disfrute, renta, modificación, venta y herencia. El banco no puede vender ni gravar la propiedad sin tu instrucción: actúa únicamente conforme a lo que el fideicomiso establece.

El fideicomiso se constituye por un plazo de 50 años, renovable indefinidamente por periodos iguales mediante una solicitud sencilla. Puedes nombrar beneficiarios sustitutos (herederos) dentro del propio fideicomiso, lo que permite transferir la propiedad a tu familia sin pasar por un juicio sucesorio en México: una ventaja sucesoria importante frente a otras estructuras.

La sociedad mexicana (por ejemplo, una S. de R.L. o S.A. de capital variable) permite a extranjeros ser dueños del 100 % de las acciones y que la sociedad sea propietaria directa del inmueble. Es la vía preferida cuando el destino es comercial (renta vacacional como negocio, varias unidades, desarrollo) porque evita el costo anual del fideicomiso por cada propiedad y permite deducir gastos. No conviene para una vivienda personal única: implica contabilidad mensual, declaraciones y obligaciones corporativas que rara vez compensan.

  • Fideicomiso: el banco es titular, tú eres beneficiario con todos los derechos
  • Plazo de 50 años, renovable por periodos iguales
  • Permite nombrar herederos y evitar juicio sucesorio
  • Costo de constitución inicial más una cuota anual al banco
  • Sociedad mexicana: dueña directa, ideal para fines comerciales
  • La sociedad implica contabilidad y declaraciones mensuales

Para una casa o departamento de uso personal, el fideicomiso casi siempre es la mejor opción. La sociedad tiene sentido cuando hay varias propiedades o un negocio de rentas.

Requisitos migratorios y fiscales

No necesitas ser residente para comprar: un extranjero con visa de turista puede adquirir propiedad. Sin embargo, ciertos pasos prácticos se facilitan con un estatus migratorio y con identificadores fiscales mexicanos, sobre todo si vas a rentar, financiar o vender más adelante. Conviene separar lo estrictamente obligatorio de lo recomendable.

Para constituir el fideicomiso y firmar ante notario necesitas, como mínimo, pasaporte vigente y comprobante de domicilio. El permiso ante la SRE lo gestiona normalmente el notario o el banco fiduciario. Si planeas rentar la propiedad, recibir ingresos en México o vender en el futuro con eficiencia fiscal, te conviene tramitar tu RFC (clave fiscal) ante el SAT, lo cual a su vez suele requerir CURP y, en muchos casos, residencia temporal o permanente.

La residencia temporal o permanente no es requisito para comprar, pero aporta ventajas: facilita abrir cuenta bancaria mexicana, obtener RFC, contratar servicios y, al vender, acceder a la exención de ISR sobre la ganancia de tu casa habitación si cumples las condiciones. Evalúa tu plan a 3-5 años antes de decidir si tramitas residencia.

  • Pasaporte vigente (obligatorio)
  • Comprobante de domicilio
  • Permiso de la SRE (lo gestiona el notario o el banco)
  • CURP y RFC si vas a rentar, financiar o vender con eficiencia
  • Cuenta bancaria mexicana (recomendable para pagos y servicios)
  • Residencia temporal/permanente: opcional, con ventajas fiscales

Comprar con visa de turista es legal. Pero si vas a rentar o vender, tramita tu RFC desde el inicio: te ahorra fricción y abre beneficios fiscales más adelante.

El proceso de compra paso a paso

El proceso es ordenado y se apoya en dos figuras clave: el notario público (funcionario que da fe pública, distinto al notary anglosajón) y el banco fiduciario si hay fideicomiso. Conviene además contar con un abogado independiente que revise el título y un agente que represente tus intereses, no solo los del vendedor.

Primero se firma una oferta o contrato de promesa de compraventa con un anticipo, normalmente en garantía (escrow) o ante el notario, condicionado a la due diligence. Después se realiza la revisión legal del inmueble: que el vendedor sea el propietario inscrito, que no existan gravámenes, copropietarios omitidos ni adeudos de predial, agua o mantenimiento, y que las superficies y colindancias coincidan con el Registro Público.

En paralelo se tramita el permiso de la SRE y, si aplica, se instruye al banco para constituir el fideicomiso. Con todo en orden, las partes firman la escritura ante notario; tú pagas el precio y los impuestos y derechos correspondientes, y el notario inscribe la operación en el Registro Público de la Propiedad. La inscripción tarda de 30 a 90 días, pero desde la firma ante notario tienes ya el derecho protegido.

  • Oferta y contrato de promesa con anticipo en garantía
  • Due diligence: título, gravámenes, adeudos, medidas
  • Trámite del permiso SRE y constitución del fideicomiso
  • Firma de escritura ante notario público
  • Pago del precio, impuestos y derechos
  • Inscripción en el Registro Público de la Propiedad (30-90 días)

Nunca entregues el pago total antes de la firma ante notario. Usa cuenta en garantía (escrow) para el anticipo y condiciona el cierre a la due diligence.

Costos, impuestos y honorarios

Más allá del precio, presupuesta entre 5 % y 9 % del valor de operación en costos de cierre, más los costos específicos del fideicomiso si compras en zona restringida. La mayoría de estos conceptos los paga el comprador; el ISR sobre la ganancia, cuando aplica, lo paga el vendedor a través del notario.

El comprador paga el ISAI (Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles), que varía por entidad entre 2 % y 4 % aproximadamente; los derechos de inscripción en el Registro Público; certificados de libertad de gravamen; avalúo; y honorarios notariales (típicamente 1 % a 2 %). Si hay fideicomiso, suma el permiso de la SRE, la constitución del fideicomiso (que ronda 1,000 a 2,500 USD según el banco) y una cuota anual de administración fiduciaria (aproximadamente 500 a 800 USD al año).

Si compras con sociedad mexicana, considera el costo de constitución de la sociedad, la contabilidad mensual y las obligaciones fiscales recurrentes. Pide siempre un desglose por escrito de todos los conceptos antes de firmar y desconfía de quien minimice los costos de cierre para cerrar la venta rápido.

  • ISAI: 2 %-4 % del valor (varía por entidad)
  • Honorarios notariales: 1 %-2 %
  • Derechos de Registro Público, certificados y avalúo
  • Constitución de fideicomiso: aprox. 1,000-2,500 USD
  • Cuota anual del fideicomiso: aprox. 500-800 USD
  • Permiso SRE y, en su caso, costos de sociedad

Pide un desglose por escrito de los costos de cierre antes de firmar. Entre 5 % y 9 % del precio es un rango realista; algo muy por debajo suele esconder conceptos omitidos.

Financiamiento e hipotecas para extranjeros

La mayoría de las compras de extranjeros en México se hacen al contado, porque el crédito hipotecario local para no residentes es limitado y caro en comparación con los mercados de origen. Aun así, existen tres rutas habituales: pago de contado, hipoteca transfronteriza con prestamistas especializados en compradores extranjeros, y financiamiento del propio desarrollador en preventa.

Algunos bancos y prestamistas especializados ofrecen crédito a extranjeros, normalmente con enganches del 30 % al 50 %, tasas más altas que las de Estados Unidos o Canadá y requisitos estrictos de comprobación de ingresos. El financiamiento del desarrollador en preventa es frecuente en zonas turísticas: pagos diferidos durante la construcción sin la rigidez de un banco, aunque conviene revisar muy bien las condiciones y la solidez del desarrollador.

Una alternativa común es obtener liquidez en tu país de origen (línea sobre tu vivienda, crédito personal o inversión) y comprar de contado en México para negociar mejor precio y cerrar más rápido. Sea cual sea la ruta, asegúrate de documentar el origen de los fondos para cumplir con las reglas de prevención de lavado de dinero, que aplican a operaciones inmobiliarias.

  • Contado: la vía más común y la de mayor poder de negociación
  • Hipoteca para extranjeros: enganche 30 %-50 %, tasa más alta
  • Financiamiento del desarrollador en preventa
  • Liquidez en el país de origen + compra de contado en México
  • Documenta el origen de fondos (prevención de lavado)

Si pagas de contado, documenta el origen de los fondos desde el inicio. Las operaciones inmobiliarias están sujetas a reglas antilavado y el notario te pedirá soporte.

Mejores prácticas y errores a evitar

El error más caro es comprar sin due diligence legal independiente, confiando solo en el vendedor o en el agente del vendedor. Contrata a tu propio abogado y, si compras en preventa, verifica permisos de construcción, uso de suelo y la situación legal del terreno antes de entregar dinero. Otro error frecuente es pagar grandes anticipos sin escrow y sin condiciones de devolución claras.

Trabaja siempre con un notario público (no es opcional ni sustituible por un contrato privado para transferir propiedad), exige factura y recibos por cada pago, y asegúrate de que la escritura refleje el precio real de operación: subdeclarar para pagar menos impuestos te perjudica al vender, porque tu ganancia gravable será mayor. Confirma que predial, agua y cuotas de mantenimiento estén al corriente al cierre.

Cuida los detalles propios del extranjero: nombra herederos en el fideicomiso, conserva todos los documentos en original, abre cuenta bancaria mexicana para servicios y predial, y entiende tus obligaciones fiscales tanto en México como en tu país de residencia (muchos países gravan la renta y la ganancia mundial). Una buena asesoría fiscal binacional evita sorpresas.

  • Contrata due diligence legal independiente del vendedor
  • Usa escrow y condiciones de devolución claras para anticipos
  • Transfiere siempre ante notario público; exige facturas
  • Declara el precio real para no pagar de más al vender
  • Nombra herederos en el fideicomiso
  • Coordina la fiscalidad de México con la de tu país

No subdeclares el precio en la escritura. El ahorro inmediato de impuestos se convierte en una ganancia gravable mucho mayor cuando vendas.

Impuestos al vender y obligaciones continuas

Mientras eres dueño, tus obligaciones recurrentes incluyen el impuesto predial anual (bajo comparado con otros países), las cuotas de mantenimiento o de condominio si aplica, la cuota anual del fideicomiso y, si rentas, la declaración de los ingresos por arrendamiento ante el SAT. Rentar como extranjero es legal y conviene hacerlo con RFC para deducir gastos y emitir facturas.

Al vender, el vendedor paga ISR sobre la ganancia (precio de venta menos costo de adquisición actualizado y mejoras comprobables). Existe una exención sobre la ganancia de la casa habitación cuando se cumplen condiciones, como acreditar que era tu residencia y contar con RFC e identificación; los extranjeros pueden acceder a ella si cumplen los requisitos, por eso importa tener tus identificadores fiscales en orden desde la compra.

Conserva durante toda la tenencia las facturas de la compra, de las mejoras y de los gastos relevantes: reducen la ganancia gravable al vender. Y recuerda que tu país de residencia puede gravar también esa ganancia o la renta; revisa si existe tratado para evitar la doble tributación entre México y tu país.

  • Predial anual y cuotas de mantenimiento/condominio
  • Cuota anual del fideicomiso
  • Declaración de ingresos por renta (con RFC)
  • ISR sobre la ganancia al vender (lo paga el vendedor)
  • Posible exención de casa habitación si cumples requisitos
  • Revisa tratados para evitar doble tributación

Guarda todas las facturas de compra y mejoras desde el primer día: son las que reducen tu impuesto sobre la ganancia cuando decidas vender.

Aviso legal

Esta guía es informativa y no constituye asesoría legal, fiscal ni migratoria. Las reglas de zona restringida, fideicomiso, impuestos y residencia cambian por entidad y con el tiempo. Antes de comprar, consulta a un notario público, a un abogado inmobiliario y a un asesor fiscal con experiencia en compradores extranjeros.

Preguntas frecuentes

¿Puede un extranjero comprar casa en México?

Sí. Fuera de la zona restringida puede comprar directamente a su nombre con permiso de la SRE; dentro de la zona restringida (50 km de costa, 100 km de frontera) adquiere vivienda mediante fideicomiso bancario o, para fines comerciales, mediante sociedad mexicana.

¿Qué es el fideicomiso y es seguro?

Es un contrato por el que un banco mexicano autorizado figura como titular y tú eres el beneficiario con todos los derechos de uso, renta, venta y herencia. Es plenamente legal y seguro; el banco solo actúa según tus instrucciones. Dura 50 años y se renueva indefinidamente.

¿Necesito residencia para comprar?

No. Puedes comprar con visa de turista. La residencia no es requisito, pero facilita obtener RFC, abrir cuenta bancaria y acceder a beneficios fiscales al vender. Si vas a rentar o vender, tramita tu RFC desde el inicio.

¿Cuánto cuesta mantener un fideicomiso?

La constitución inicial ronda entre 1,000 y 2,500 USD y la cuota anual de administración entre 500 y 800 USD aproximadamente, según el banco. Es un costo recurrente solo dentro de la zona restringida.

¿Puedo heredar la propiedad a mi familia?

Sí. En el fideicomiso puedes nombrar beneficiarios sustitutos (herederos), de modo que la propiedad pase a ellos sin un juicio sucesorio en México. Es una de las grandes ventajas de esta estructura.

¿Conviene comprar con sociedad mexicana?

Solo si el destino es comercial o tienes varias propiedades (rentas como negocio, desarrollo). Para una vivienda personal única, el fideicomiso suele ser más simple y barato porque evita la contabilidad y declaraciones mensuales de una sociedad.

Siguientes pasos

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